miércoles, 9 de julio de 2014

Emol: Líderes Empresariales y Parlamentarios Piden un Nuevo Avión Presidencial

  • Luego del extenuante viaje de esta semana a EE.UU., el cual tuvo dos escalas de ida y vuelta, sumando 28 horas de vuelo en total, miembros de la comitiva llamaron a un acuerdo transversal para comprar una nave acorde a las necesidades actuales del país.
 
El 767-300 es el único avión transatlántico, pero su uso no es exclusivo de la presidencia.
Hoy está en reparaciones en Atlanta.
 
SANTIAGO.- Después de 14 horas de vuelo, con escalas técnicas en Guayaquil y Santo Domingo, los pasajeros que componían la comitiva presidencial que se trasladó a Washington DC en el avión Boeing 737-300 de la Fuerza Aérea de Chile no ocultaban el cansancio del largo viaje a Estados Unidos.
 

El 737-300 es otro de los aviones multipropósitos de la FACh,
con el cual la comitiva viajó a EE.UU esta semana.

Eran las 14:00 horas del domingo 29 de junio en la Base Aérea Andrews, y además del intenso calor que había a esta hora en la capital estadounidense y de la tristeza generalizada por la derrota de Chile en el mundial el día anterior, el extenso periplo no pasó inadvertido para los ministros, empresarios y parlamentarios que iban en la nave.
En el regreso hacia Santiago este martes, que tuvo el mismo itinerario de la ida, los comentarios sobre el agotador traslado no tardaron. Así, empresarios y parlamentarios presentes coincidieron en la necesidad de dotar a Chile de un nuevo avión presidencial.
Y es que en una nave con mayor autonomía de vuelo, el viaje a la capital de EE.UU. tarda habitualmente entre 8 y 10 horas. Además, las comparaciones con los nueve aviones presidenciales norteamericanos que estaban estacionados en la base Andrews hicieron reflexionar a los miembros de la comitiva.
El primer comentario provino del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Hermann von Mühlenbrock, quien junto a los empresarios que conformaban la comitiva, concuerdan en la importancia de contar con un avión que permita mayor eficiencia en los tiempos de traslado de las autoridades.
"Hablamos entre todos y esto es generalizado, absolutamente. Si va algo en esa línea, nosotros no tenemos nada que decidir ni votar, pero lo apoyamos. Un viaje de esta naturaleza tiene que permitir que uno llegue listo para trabajar y con un viaje de 14 horas no es fácil hacerlo", dijo el líder de la Sofofa.
Por ello, se apura en señalar que "si alguien está pensando en tener un avión acorde a lo que requiere un Presidente de la República tiene mi voto".
Lo mismo opinó el presidente de la comisión de RR.EE. del Senado, Juan Pablo Letelier (PS), quien destacó que "en el mundo de hoy, donde la interconexión es tan obvia y las relaciones son tan importantes, un país como Chile está en condiciones de tener el apoyo material suficiente para hacerlo".
"Los aviones que tiene la Fuerza Aérea hoy y que son de uso presidencial, algunos de ellos como el que nos tocó viajar, evidentemente en cierta perspectiva están en situación bastante precaria", indicó.

Los aviones del Presidente
La FACh cuenta con cuatro aviones destinados al transporte de pasajeros en misión oficial. De ellos, el Boeing 737-500 es el único que está exclusivamente acondicionado para vuelos presidenciales y fue comprado en 1997 por el ex Presidente Eduardo Frei. Cuenta con un habitáculo especial para los Mandatarios, pero su capacidad no permite vuelos transatlánticos.
 
El avión presidencial vigente fue adquirido en 1997,
en el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
 
Su compra generó una gran polémica en la época y criticas desde la oposición, debido a su costo (32,8 millones de dólares) en medio del inicio de la crisis asiática. De hecho, meses después, el ex candidato presidencial de la Alianza, Joaquín Lavín, aseguró que vendería la nave para construir cárceles.
Por ello, la idea de comprar un nuevo avión es un tema delicado para los jefes de Estado. De hecho, la Presidenta Michelle Bachelet también fue criticada en su primer mandato, cuando en 2008 concretó la compra del Boeing 767-300, el cual es el único capaz de llegar a EE.UU. o Europa sin necesidad de realizar escalas.
No obstante, su uso no es exclusivo de la Presidencia y actualmente está en reparaciones en Atlanta, por lo que en el próximo viaje de Bachelet a África, en el cual visitará Sudáfrica, Etiopia y Angola a fines de agosto, estará obligada a usar el Boeing 737-300, en un periplo que superará largamente las 28 horas de la reciente gira.
A ellos, se suma el jet Gulfstream IV, el cual tiene una capacidad para doce pasajeros y es utilizado para viajes rápidos de corta distancia dentro de Latinoamérica.
 
En el Gulfstream IV, los Presidentes pueden hacer viajes cortos y rápidos.
Tiene capacidad para 12 personas.
 
En ese sentido, Von Mühlenbrock enfatizó que criticar la eventual compra de un avión nuevo seria un grave error. “Creo que el país necesita eficiencia, productividad y tener un avión no es lujo, es ir en esa línea de tener productividad, eficiencia, modernidad”.
“No puede ser que un viaje de ocho horas se convierta en catorce horas bastante demoledoras dentro del avión. No cabe ninguna duda que Chile merece un avión presidencial donde todas las comitivas lleguen a su destino trabajando rápidamente y no muertos”, agregó.
Por ello, el líder de la Sofofa hizo un llamado a todos los sectores políticos a que “miren con altura de miras si hay alguna propuesta del Gobierno, que esto no es un lujo, no es un derroche. Es una inversión, un avión razonable, con las comodidades que permitan hacer un viaje sin dos escalas y las incomodidades actuales”.
En la misma línea, el senador Letelier indicó que "por un lado hay una señal de austeridad, pero también hay una discusión de eficiencia y yo creo que las criticas que hubo en el pasado fueron propias de un contexto donde primaban ciertos diálogos o impresiones un poco retrogradas".
"Yo esperaría que se abra a una mirada distinta. Creo que cuando el presidente de la Sofofa, el presidente de la CPC hacen esos comentarios, no lo hacen pensando en el derroche, están pensando en la eficiencia y yo comparto con ellos de que el país esta en condiciones de dotar a la Fuerza Aérea de aviones para misiones oficiales", sostuvo.
 
¿Cómo vuelan los presidentes en Latinoamérica?
Aunque la realidad chilena parece precaria, está lejos de ser la peor en comparación a las naciones vecinas. Por ejemplo, las naves que están a disposición en Chile superan por lejos la capacidad de la austera avioneta Cessna 414 de su par de Uruguay, José Mujica, la cual tiene espacio solo para seis pasajeros y autonomía de 2.450 km.
Mientras, en Bolivia cuentan con un Dassault Falcon 900EX, el cual fue adquirido en 2010 por Evo Morales. Se trata de un avión con capacidad para 15 personas y una autonomía de vuelo de 7.300 km, y se hizo famoso por estar dos meses estacionado tras su compra debido a que el país no contaba con pilotos capacitados para operarla.
En el otro extremo, está el avión Boeing Dreamliner 787-9 del Presidente de Mexico, Enrique Peña Nieto, el cual tuvo un costo de 370 millones de dólares, siendo más caro que el Air Force One de Barack Obama. Tiene capacidad para 250 pasajeros y autonomía de vuelo de 15.750 km.
Luego le sigue el Tango 01 de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que es un Boeing 757-200 que fue comprado en 1992 y costó 67,5 millones de dólares, siendo uno de los más costosos de la región. Sin embargo, lo que más destaca es la lujosa configuración ordenada por el ex Presidente Carlos Menem.